Jeremías 22:10 No lloréis al muerto, ni de él os condoláis; llorad amargamente por el que se va, porque no volverá jamás, ni verá la tierra donde nació.
Salmos 18:25
Salmos 18:25 Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, Y recto para con el hombre íntegro.