Hechos 23:11 A la noche siguiente se le presentó el Señor y le dijo: Ten ánimo, Pablo, pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma.
2 Tesalonicenses 3:2
2 Tesalonicenses 3:2 y para que seamos librados de hombres perversos y malos; porque no es de todos la fe.