Gálatas 4:6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!
2 Corintios 12:1
2 Corintios 12:1 Ciertamente no me conviene gloriarme; pero vendré a las visiones y a las revelaciones del Señor.