Daniel 9:18 Inclina, oh Dios mío, tu oído, y oye; abre tus ojos, y mira nuestras desolaciones, y la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre; porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias.
Proverbios 2:10
Proverbios 2:10 Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, Y la ciencia fuere grata a tu alma,