Apocalipsis 10:10 Entonces tomé el librito de la mano del ángel, y lo comí; y era dulce en mi boca como la miel, pero cuando lo hube comido, amargó mi vientre.
Eclesiastés 12:10
Eclesiastés 12:10 Procuró el Predicador hallar palabras agradables, y escribir rectamente palabras de verdad.